Desde hace varios años se ha observado que las personas que se someten a una colecistectomía pueden desarrollar diarrea crónica. La colelitiasis (formación de cálculos biliares) y la colecistitis (inflamación aguda de la vesícula biliar) son patologías muy frecuentes cuyo tratamiento implica la resección quirúrgica de la vesícula biliar. Si bien la mayoría de las personas quedan satisfechas tras esta intervención, algunos pacientes se quejan de síntomas gastrointestinales como hinchazón, dispepsia y diarrea; esta última es la que más afecta a la calidad de vida de los pacientes.

Definición

La diarrea poscolecistectomía se define clínicamente como la presencia de tres o más deposiciones líquidas al día durante más de cuatro semanas tras la extirpación quirúrgica de la vesícula biliar. La diarrea suele aparecer varias semanas después de la colecistectomía, muy rara vez aparece inmediatamente después.

Esta entidad clínica se presenta en aproximadamente el 15 % al 20 % de los pacientes que se someten a esta cirugía. Además, se ha demostrado una mayor incidencia en pacientes varones menores de 50 años con un índice de masa corporal superior a 30 kg/m2.

Causas

Hace unos años, la bilis de buey se utilizaba como laxante y, posteriormente, se demostró que el componente de la bilis con efecto laxante eran las sales biliares (1).

Las sales biliares se secretan al intestino para contribuir a la digestión, luego se reabsorben en el íleon terminal y se almacenan nuevamente en la vesícula biliar. Una pequeña parte de las sales biliares secretadas no se reabsorbe y se excreta en las heces.

En las personas que se han sometido a una colecistectomía, las sales biliares fluyen continuamente hacia el intestino y, por lo tanto, llega una cantidad mucho mayor al colon, lo que provoca trastornos en la secreción y absorción de agua y electrolitos (2). Las bacterias que se encuentran en el colon metabolizan las sales biliares produciendo ácido desoxicólico, que actúa sobre la mucosa colónica estimulando el peristaltismo y la secreción de agua y electrolitos.

Diagnóstico

Para diagnosticar esta entidad, se debe establecer claramente el historial de colecistectomía y la duración de la diarrea superior a 4 semanas. Además, se deben descartar otras posibles causas de diarrea crónica, como el esprúe tropical, la enfermedad celíaca, la malabsorción intestinal y la enfermedad inflamatoria intestinal.

Tratamiento Dieta

Mantener una dieta baja en grasas es esencial para reducir la aparición de diarrea poscolecistectomía, ya que el consumo abundante de grasas aumenta la secreción de sales biliares en el intestino.

Secuestrantes de ácidos biliares

Estos fármacos se unen a los ácidos biliares con carga negativa (ácido cólico y ácido quenodeoxicólico) en el intestino, impidiendo su reabsorción y aumentando su eliminación fecal hasta 3 veces el valor normal. Los secuestrantes de ácidos biliares más utilizados son:

Colestiramina

Las dosis de colestiramina recomendadas para controlar la diarrea poscolecistectomía son de 4 a 16 gramos al día divididos en 3 dosis. La colestiramina debe tomarse antes de cada comida. Varios estudios han demostrado una mejora en la frecuencia y consistencia de las evacuaciones en más del 80 % de los pacientes que consumen este fármaco.

La colestiramina es un medicamento seguro, pero debe tomarse con regularidad, ya que en algunas personas puede causar molestias gastrointestinales, como estreñimiento, dolor abdominal y náuseas. También puede alterar la absorción de grasas, vitaminas liposolubles y minerales.

Colestipol

Tiene el mismo mecanismo de acción que la colestiramina y es una alternativa para aquellos pacientes que no toleran dicho medicamento, no se absorbe en la circulación sistémica, por lo que no requiere ajuste en caso de insuficiencia renal o enfermedad hepática crónica.

Colesevelam

Al igual que el colestipol, este fármaco se utiliza en casos de intolerancia a la colestiramina. Aunque ambos tienen su efecto y mecanismo de acción en la luz intestinal, no se han asociado con lesiones significativas de la mucosa intestinal; hasta la fecha se puede afirmar que son medicamentos seguros y eficaces para el tratamiento de la diarrea poscolecistectomía.

Conclusión

La diarrea crónica es un efecto secundario común de la colecistectomía; sin embargo, es importante tener en cuenta que se trata de una afección clínica que se puede controlar de manera eficaz para que no afecte la calidad de vida de los pacientes. Nuestro equipo de gastroenterólogos experimentados está aquí para ayudarle.  Bien formados y certificados por la junta, aportamos conocimientos y compasión a cada uno de nuestros pacientes. Para obtener más información, visítenos en https://www.uniteddigestive.com/.