Cuándo acudir a una evaluación con médicos gastroenterólogos Resumen La hepatitis crónica causada por el virus de la hepatitis C (VHC) es un problema de salud pública en todo el mundo, ya que afecta a un gran número de personas y provoca terribles complicaciones que ponen en riesgo la calidad de vida de los pacientes. Por lo tanto, es muy importante realizar un diagnóstico precoz mediante el establecimiento de un sistema de detección adecuado, con el fin de aplicar un tratamiento oportuno y reducir la morbilidad y mortalidad asociadas a esta enfermedad.

Hepatitis C

La infección por el virus de la hepatitis C (VHC) representa una de las principales causas de enfermedad hepática y una causa potencial de morbilidad y mortalidad significativas en todo el mundo. Se estima que aproximadamente el 3 % de la población mundial está infectada por este virus, que se transmite principalmente por contacto sexual y por vía parenteral, lo que incluye el uso de drogas inyectables, transfusiones de sangre y prácticas de inyección inseguras. El VHC causa una hepatitis aguda cuyos síntomas a menudo pasan desapercibidos; sin embargo, aproximadamente el 80 % de las personas infectadas desarrollan gradualmente una hepatitis crónica. Varios estudios científicos han demostrado que el 60 % de las personas con infección crónica por el virus de la hepatitis C desarrollan cirrosis hepática. Además, se estima que el 5 % de las personas con fibrosis avanzada o cirrosis desarrollan carcinoma hepatocelular en un período de 5 años (1).

El tratamiento de la hepatitis C crónica ha avanzado mucho en los últimos años, logrando un alto porcentaje de curación en las personas que reciben tratamiento en las primeras etapas de la enfermedad. La eliminación del VHC previene la progresión a cirrosis y el desarrollo de carcinoma hepatocelular. Hoy en día, una vez diagnosticada la hepatitis C, los pacientes pueden recibir un tratamiento muy eficaz que mejora su esperanza de vida sin complicaciones.
Es imprescindible realizar un diagnóstico precoz de la infección por el VHC en las poblaciones de alto riesgo para que puedan beneficiarse de la terapia antiviral.

Factores de riesgo

  • Consumo de drogas intravenosas
  • Pacientes que recibieron transfusiones de sangre o trasplantes de órganos antes de julio de 1992.
  • Pacientes que han recibido hemodiálisis
  • Niños nacidos de madres con VHC positivo
  • Conductas sexuales de riesgo
  • Tener una infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).
  • Personas que han sufrido lesiones por pinchazos con agujas o exposición de las mucosas a sangre positiva al VHC (personal sanitario, emergencias médicas y seguridad pública).

Detección del VHC

En la actualidad, se recomienda realizar el cribado de la hepatitis C en aquellas personas que presentan factores de riesgo elevados de contraer el virus de la hepatitis C (VHC). Además, dado que en EE. UU. el 76 % de los pacientes infectados por el virus de la hepatitis C nacieron entre 1945 y 1965 (población conocida como «baby boomers»), el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU. (USPSTF), los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la Asociación Americana para el Estudio de las Enfermedades Hepáticas (AASLD) recomiendan realizar pruebas de detección del VHC a este grupo de pacientes una vez en la vida, independientemente de los factores de riesgo que puedan presentar.

El cribado debe realizarse mediante la detección de anticuerpos contra el VHC mediante el método ELISA de cuarta generación. Este método tiene una sensibilidad del 98 % y una especificidad del 100 %. Una sensibilidad del 98 % indica que la prueba puede detectar al menos al 98 % de las personas que han estado expuestas al virus de la hepatitis C. Una especificidad del 100 % indica que el 100 % de las personas sin hepatitis C dieron negativo en la prueba de cribado. Es importante tener en cuenta que un resultado positivo no significa que la persona tenga actualmente la enfermedad, solo indica que ha estado expuesta anteriormente al virus de la hepatitis C. En caso de resultado positivo, se debe realizar una prueba para la detección del ARN viral. Si la detección es positiva, esto indica que la persona es portadora crónica del VHC(2).

Conclusiones

El diagnóstico precoz de la hepatitis C crónica mediante el establecimiento de un sistema de cribado en pacientes de alto riesgo nos permite establecer un tratamiento adecuado que previene la progresión de la enfermedad hacia la cirrosis hepática y/o el cáncer de hígado, lo que sin duda permite mejorar la calidad de vida y prolongar la esperanza de vida de estos pacientes. Las directrices más recientes recomiendan que todas las personas mayores de 50 años se sometan a pruebas de detección. https://www.cdc.gov/hepatitis/hcv/guidelinesc.htm. El equipo de expertos de Gastroenterology of Greater Orlando está a su disposición para ayudarle. Puede visitar nuestro sitio web para obtener más información : https://www.uniteddigestive.com/.