¿Cómo manejas el cólico en tu recién nacido?

Los bebés suelen llorar por diversas razones. Estos gritos, que en ocasiones pueden llegar a ser ensordecedores, indican a los padres o cuidadores que tienen hambre, necesitan que les cambien el pañal, están cansados o tienen cualquier otro problema que requiere atención.

Algunos bebés aparentemente sanos lloran durante largos periodos de tiempo sin parar. Los médicos pueden diagnosticar esta afección como cólico.

Resumen

Los bebés con cólico suelen llorar durante al menos tres horas completas al día, tres días a la semana o más.

Todos los bebés lloran. Tu bebé podría tener cólicos si:

  • Una dificultad para calmar.
  • Tomarle el pelo.
  • Puños cerrados.
  • Brazos rígidos.
  • Espaldas arqueadas.
  • Gritos o chillidos inusualmente agudos.
  • Una cara roja.
  • Piel pálida, especialmente alrededor de la boca.

Normalmente se produce en episodios predecibles. En muchos casos, el llanto comienza durante las horas de la tarde.

Causas

Los investigadores no están seguros de qué es lo que provoca exactamente el cólico.

Los médicos afirman que muchos casos pueden deberse a problemas digestivos, como un tracto digestivo poco desarrollado, alergias o intolerancias alimentarias, alimentación excesiva o inadecuada, eructos poco frecuentes y desequilibrios en la flora intestinal.

El cólico también puede estar causado por factores ambientales como el estrés y la ansiedad. O puede ser el primer síntoma de una migraña infantil.

Factores de riesgo

Se han realizado numerosas investigaciones sobre el cólico. Sin embargo, estas investigaciones no han podido establecer ninguna relación entre factores de riesgo significativos y el sexo del bebé, si este es alimentado con leche materna o con fórmula, o si el embarazo fue a término o prematuro.

El consumo de cigarrillos ha sido uno de los pocos factores de riesgo que los investigadores han hecho públicos. Los estudios han demostrado que los bebés de madres que fumaban durante el embarazo o inmediatamente después del parto tenían un mayor riesgo de sufrir cólicos.

Síntomas

Además de los síntomas mencionados anteriormente, su bebé puede presentar otros síntomas físicos, como llorar como si estuviera angustiado y mostrar la región abdominal hinchada o tensa.

Los médicos atribuyen esto a la acumulación de gases. Cuando tu bebé llora, tiende a tragar concentraciones excesivas de aire. El aire precipita gases, que pueden expandir el estómago. En ocasiones, eructar, expulsar gases o defecar puede proporcionar alivio.

Complicaciones

Desde el punto de vista físico, los cólicos no causan complicaciones notables ni duraderas a tu hijo. Sin embargo, es posible que el problema te resulte emocionalmente agotador, lo que podría acarrear otra serie de consecuencias potencialmente graves.

La incapacidad de calmar el llanto de su hijo puede resultar muy estresante. Se han realizado importantes investigaciones para examinar la influencia que tienen los cólicos en los padres.

El problema puede aumentar el riesgo de desarrollar depresión posparto o hacer que dejes de amamantar antes de lo habitual. Ha llevado a algunos padres a experimentar una amplia gama de emociones negativas, como ira, miedo, frustración, tristeza, impotencia y agotamiento total.

Síndrome del bebé sacudido

Los episodios continuos de cólico pueden provocar una grave consecuencia conocida como síndrome del bebé sacudido.

A veces, el estrés de criar a un bebé con cólicos lleva a sacudirlo para que deje de llorar o simplemente por irritación. Cuando se hace con suficiente fuerza, esta acción puede tener consecuencias graves, como daño cerebral o incluso la muerte.

Es importante reconocer estas emociones y comunicárselas rápidamente a su médico o profesional de la salud mental. Si no se controlan, estas emociones solo aumentarán, lo que podría poner en peligro el bienestar de su hijo.

Diagnóstico

Por lo general, el problema no es difícil de diagnosticar. Su médico de cabecera o el pediatra de su hijo suelen poder llegar a un diagnóstico definitivo tras escuchar su relato de los hechos y tener en cuenta factores como cuándo se producen los episodios de llanto, así como los patrones de alimentación, sueño y excreción del bebé.

En raras ocasiones, los episodios continuos de llanto pueden estar causados por una enfermedad subyacente que requiere diagnóstico y tratamiento. Es probable que su médico o el pediatra de su hijo también le realicen un examen físico completo.

Posibles opciones de tratamiento

No existe un tratamiento específico para el cólico. Hay muchos protocolos terapéuticos diferentes que usted o el médico de su hijo pueden sugerir. En algunos casos, la terapia puede implicar un proceso de prueba y error hasta dar con la solución adecuada.

Las opciones de tratamiento habituales incluyen:

  • Técnicas alternativas de alimentación: Si alimenta a su hijo con biberón, pruebe con uno curvo. Esto le permitirá mantener al bebé en una posición más erguida, lo que reducirá la cantidad de aire que ingiere durante la alimentación.
  • Cambie la posición de la cuna del bebé: si el bebé que llora está acostado, intente sentarlo. Si sostiene o lleva al bebé en brazos, colóquelo mirando hacia adelante y recostado contra su pecho.
  • Haga que el entorno del bebé sea más interesante: un cierto grado de estimulación mental o emocional puede calmar al bebé. Cree un entorno con una variedad de colores, formas, texturas y tamaños.
  • Interactúa con el niño: Acciones sencillas, como hablar con el niño, cantar o mecer suavemente a tu bebé.
  • Dale al bebé un baño caliente: Es posible que el agua caliente le resulte relajante. Meterlo en la bañera durante unos minutos puede disminuir su ansiedad.
  • Salga a dar paseos en coche: a veces, los paseos en coche tienen un efecto positivo. El movimiento suele actuar como agente calmante.
  • Aumentar el ruido ambiental: En ciertos casos, los entornos excesivamente silenciosos pueden resultar contraproducentes. Los expertos en bebés recomiendan aumentar ligeramente el nivel de ruido en la habitación o la guardería del niño. Algo tan simple como el zumbido de un ventilador podría inducir la calma y calmar el llanto.
  • Abrazar: A veces, abrazar fuerte a tu hijo le da una sensación de seguridad y puede reducir los episodios de cólicos. Los médicos y los expertos en cuidado infantil advierten que no se debe repetir esta actividad con demasiada frecuencia. Podría causar problemas más adelante, al enseñar al niño a pensar que si hace un berrinche rápido llamará inmediatamente la atención de sus padres.
  • Control de la dieta: Si las medidas anteriores no dan los resultados esperados, puede optar por modificar la dieta del bebé y alimentarlo con leche de fórmula que no contenga leche, huevos, trigo ni frutos secos, ya que estos productos pueden provocar reacciones alérgicas y problemas digestivos.

Prevención

Desafortunadamente, no es posible prevenir los cólicos.

Pronóstico

El pronóstico para los bebés con cólico es bueno. La afección suele desaparecer por sí sola cuando el niño alcanza los tres o cuatro meses de edad.

No se puede subestimar el impacto potencial a largo plazo que esto puede tener en los padres. La enfermedad es un acontecimiento molesto, a veces aterrador, que puede afectar gravemente a su salud física y mental. Si experimenta ira o tensión graves, acuda inmediatamente a un médico o a un profesional de la salud mental.

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