Sangrado rectal como síntoma
El sangrado rara vez es algo positivo. Cuando se produce en la parte del tracto digestivo conocida como recto, a menudo es necesario someterse a un examen médico inmediato.
Descripción general del recto
El recto es una cavidad situada entre el extremo del intestino grueso y el ano. Desempeña ciertas funciones fundamentales.
En primer lugar, el recto almacena un producto de desecho llamado materia fecal, que a veces se denomina heces. Este producto, también llamado excrementos, se produce en el interior del colon y finalmente se expulsa a través del ano.
Además de almacenar materia fecal, el recto participa en la creación de los productos de desecho. Absorbe nutrientes importantes y favorece el proceso mediante el cual las bacterias descomponen los materiales no digeribles, los espesan con agua y, finalmente, los expulsan del cuerpo.
Por último, el recto ayuda a iniciar el proceso de defecación. Cuando las heces entran en el recto, unas células sensoriales llamadas receptores notifican al sistema nervioso central que esto ha ocurrido. A continuación, el sistema nervioso crea la necesidad de defecar. Dependiendo de la intensidad de la necesidad, se defecará inmediatamente o más tarde.
Sangrado rectal
Este evento ocurre cuando cualquier número de problemas potenciales crea un flujo sanguíneo anormal dentro del recto.
Posibles causas subyacentes
Los profesionales sanitarios insisten en que el sangrado rectal no es una enfermedad en sí misma, sino un síntoma de una lesión, dolencia o algún otro proceso anormal.
El problema puede deberse a muchas causas diferentes. La gravedad de estos problemas puede variar desde fácilmente solucionables hasta complicados y potencialmente mortales. Entre los factores desencadenantes se incluyen:
- Enfermedades digestivas: el sangrado rectal puede ser consecuencia de una serie de trastornos digestivos. Entre las causas más destacadas se encuentran la diverticulitis y los trastornos inflamatorios intestinales, como la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn.
- Infecciones: diversos patógenos pueden causar irritación grave y la consiguiente inflamación del tracto digestivo. Esa inflamación puede provocar sangrado rectal.
- Crecimientos anormales: masas como pólipos y tumores también pueden causar sangrado. En ocasiones, estos crecimientos pueden ser cancerosos.
- Traumatismos: los incidentes que implican traumatismos en la región intestinal pueden provocar hemorragias. Una fuerza excesiva puede desprender tejido o provocar daños internos graves, lo que da lugar a hemorragias.
- Hemorroides: las venas dilatadas dentro del ano pueden sangrar e incluso llegar a la región rectal.
Síntomas asociados
El sangrado rectal puede producir signos perceptibles y síntomas acompañantes.
El primer síntoma clave es un cambio en las heces. Es posible que pequeñas cantidades de sangre no produzcan diferencias notables. Cantidades mayores probablemente alterarán el color de las heces.
En lugar de que las heces tengan el color marrón habitual, el sangrado rectal puede hacer que presenten vetas o gotas de sangre fresca de color rojo brillante. En otras ocasiones, las heces pueden incluso parecer negras o alquitranadas.
Además de los cambios en el aspecto de las heces, también es posible que experimente síntomas físicos acompañantes, tales como:
- Dolor en las regiones rectal y anal.
- Diversos trastornos digestivos.
- Pérdida de apetito.
- Molestias en otras zonas del tracto digestivo.
Cuando el sangrado es pronunciado o grave, también se pueden presentar mareos, debilidad y desmayos. Estos síntomas requieren acudir inmediatamente a la sala de urgencias de un hospital.
Complicaciones
Por sí sola, la hemorragia interna puede provocar hemorragias y, posiblemente, incluso la muerte si no se detiene rápidamente. Es importante reiterar que la hemorragia suele ser un síntoma de un problema subyacente real. Si no se investiga el origen de la hemorragia rectal, la afección puede progresar a etapas avanzadas o intratables antes de que se confirme el diagnóstico.
Diagnóstico
El diagnóstico se centra en identificar la causa específica de la hemorragia.
Por lo general, su médico comenzará el proceso de diagnóstico haciéndole varias preguntas relacionadas con los episodios de sangrado, entre ellas:
- Cuándo comenzó el problema.
- Si cualquier cambio en los hábitos intestinales ha acompañado al sangrado.
- Tu dieta.
- ¿Hay alguna actividad que empeore el problema?
- Si le han diagnosticado hemorroides.
- Si tiene antecedentes familiares de cáncer de colon u otros tipos de cáncer digestivo.
- ¿Qué síntomas acompañantes tiene?
- Si le han diagnosticado algún trastorno digestivo.
Después de recopilar su historial, su médico tendrá una idea más clara de cuál puede ser la causa. Para llegar a una conclusión específica, es probable que le solicite pruebas, como colonoscopias, pruebas de sangre oculta en heces diseñadas para identificar la presencia de sangre en las heces e investigaciones de imagen interna mediante resonancias magnéticas y tomografías computarizadas.
Posibles opciones de tratamiento
Cuando el sangrado rectal es moderado a grave, lo primero que hay que hacer es detenerlo y, si es necesario, reponer la sangre perdida.
Para abordar estos problemas puede ser necesario el uso de herramientas sofisticadas y transfusiones de sangre.
El tratamiento primario se centra en identificar la causa subyacente específica e iniciar una terapia orientada a corregir estas afecciones. Los protocolos terapéuticos exactos que elija su médico dependerán del problema concreto, la gravedad de la afección, su edad y su estado general de salud biológica y física.
Pronóstico
El pronóstico dependerá de la causa específica del sangrado rectal, la etapa de la enfermedad y su respuesta al tratamiento.
Prevención
Algunos casos de sangrado rectal son difíciles de prevenir. Los médicos afirman que tomar medidas para prevenir las causas puede dar resultados positivos.
Dichas actividades incluyen:
- Prevención o tratamiento de las hemorroides.
- Consumir una dieta nutritiva.
- Evitar o eliminar vicios como el consumo excesivo de alcohol o el tabaquismo.
- Eliminar el estrés innecesario.
- Revisiones médicas rutinarias para evaluar rápidamente la aparición de cualquier síntoma preocupante.
Cómo ponerse en contacto con nosotros
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