¿Qué son los pólipos y cómo se tratan?
El colon es un órgano grande y fundamental que se encuentra en el tracto digestivo. Desempeña varias funciones vitales.
Desafortunadamente, muchas dolencias pueden afectar negativamente la estructura y el funcionamiento del colon. Uno de estos problemas son los pólipos. Existen diferentes tipos de pruebas colorrectales que ayudan a los médicos a detectar y tratar los pólipos de colon.
Resumen
Los pólipos son formaciones de células que se acumulan a lo largo del revestimiento del colon. Los médicos clasifican los pólipos en dos categorías principales: no neoplásicos y neoplásicos.
- Pólipos no neoplásicos: esta variante suele ser la más benigna y no acaba convirtiéndose en cancerosa. Las subcategorías de pólipos no neoplásicos incluyen los inflamatorios, los hamartomatosos y los hiperplásicos.
- Pólipos neoplásicos: estos crecimientos pueden acabar transformándose en tumores malignos. Las principales subcategorías de pólipos neoplásicos incluyen los pólipos serrados y los adenomas.
Causas
Los investigadores aún no han descubierto una causa específica. Los pólipos en el colon pueden ser el resultado de una combinación de factores genéticos y de estilo de vida, tales como:
- Consumir grandes cantidades de carne roja y alimentos con concentraciones significativas de grasa.
- Consumir cantidades mínimas de fibra.
- Ser obeso.
- Fumar cigarrillos o consumir otros productos derivados del tabaco.
- Cantidades excesivas de alcohol.
Los profesionales médicos también creen que los defectos genéticos podrían causar pólipos en el colon.
Factores de riesgo
El riesgo de desarrollar pólipos en el colon aumenta si usted:
- Mayores de 50 años: los pólipos de colon se producen con mayor frecuencia en personas mayores de 50 años.
- Afroamericanos: los pólipos colorrectales son más frecuentes en los afroamericanos. Los pólipos que se desarrollan en personas de este grupo étnico son más propensos a volverse cancerosos.
- Tener antecedentes familiares de enfermedades del colon o del intestino: las personas con antecedentes familiares de pólipos en el colon son más propensas a desarrollar la enfermedad. Las probabilidades aumentan si se le ha diagnosticado una enfermedad inflamatoria intestinal como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa.
- Tiene diabetes: su probabilidad aumenta si tiene diabetes tipo 2. Las posibilidades aumentan aún más si la afección no se controla correctamente.
Síntomas
En ocasiones, los pólipos en el colon no producen ningún síntoma. Sin embargo, los síntomas comunes incluyen:
- Sangrado rectal: los pólipos del colon pueden provocar sangrado rectal. El recto se encuentra en el extremo inferior del colon y ayuda al cuerpo a procesar y expulsar los desechos conocidos como heces. A veces, la sangre se mezcla con las heces y se puede ver dentro de la materia fecal. En otras ocasiones, las concentraciones son tan pequeñas que solo se pueden detectar con microscopios de laboratorio.
- Anemia: esta afección médica potencialmente grave se produce cuando el recuento de glóbulos rojos es anormalmente bajo. La anemia suele afectar a personas con pérdidas de sangre leves y graduales. Los síntomas incluyen cansancio extremo, debilidad, sensación de frío, dificultades respiratorias y mareos.
- Irregularidades en las deposiciones: los pólipos en el colon pueden dificultar las deposiciones. Además, no es raro sufrir episodios de estreñimiento o diarrea. El tamaño, la forma y la textura de los residuos pueden cambiar.
- Concentraciones sistémicas de hierro agotadas: los médicos también informan haber diagnosticado deficiencias de hierro en personas con pólipos en el colon.
Complicaciones
Los pólipos grandes pueden provocar complicaciones graves, como hemorragias, obstrucción intestinal y muchos problemas digestivos.
La complicación más grave posible es el cáncer. Los investigadores advierten que un porcentaje considerable de las masas neoplásicas más significativas acaban volviéndose malignas. El cáncer de colon se cobra la vida de muchas personas porque no siempre se diagnostica en una fase temprana y más manejable.
Diagnóstico
Existen diferentes tipos de pruebas colorrectales que ayudan a los médicos a diagnosticar los pólipos de colon. Entre estas pruebas se incluyen:
- Tomografía computarizada: una tomografía computarizada es una prueba diagnóstica que permite a los médicos obtener imágenes internas del colon.
- Muestras de heces: estas pruebas identifican la presencia de sangre o cualquier otra irregularidad en las heces. Las heces anormales pueden indicar la presencia de pólipos o cáncer.
- Colonoscopia: durante este procedimiento de uso común, los médicos insertan un tubo alargado provisto de una cámara a través del recto hasta llegar al colon. La cámara toma fotografías del colon que los médicos pueden utilizar para detectar anomalías como pólipos.
- Sigmoidoscopia: similar a una colonoscopia, los médicos insertan un dispositivo similar a un tubo y equipado con una cámara, conocido como sigmoidoscopio, en el recto para examinar el colon sigmoide. A diferencia de una colonoscopia completa, esta prueba solo examina la parte inferior del colon (el colon sigmoide).
Opciones de tratamiento
La extirpación de pólipos es el tratamiento preferido. Los pólipos se pueden extirpar durante una colonoscopia o una sigmoidoscopia. Estos dispositivos también están equipados con herramientas capaces de cortar los crecimientos. En términos médicos, este proceso se denomina polipectomía. La cirugía abierta puede estar indicada para extirpar masas especialmente grandes o numerosos pólipos.
Pronóstico
Pronóstico: se recuperará completamente tras la extirpación de pólipos sin complicaciones. Sin embargo, los pólipos tienden a reaparecer. Debe programar revisiones rutinarias y estar más atento si tiene antecedentes familiares de cáncer de colon o cualquier otro tipo de neoplasia maligna.
Prevención
No siempre se puede prevenir el crecimiento de pólipos. Esto es especialmente cierto si las masas son el resultado de una predisposición genética.
Las medidas preventivas específicas incluyen:
- Llevar una dieta saludable: puede reducir el riesgo siguiendo una dieta rica en fibra. La fibra desempeña un papel fundamental a la hora de garantizar una digestión rápida y eficaz. Los alimentos que contienen grandes cantidades de fibra son las frutas, las verduras y los productos derivados de cereales, como los cereales, los guisantes y las lentejas. Evite los alimentos muy procesados, la carne roja y los productos comestibles con un alto contenido en grasas.
- Perder los kilos de más: las personas con sobrepeso grave u obesidad corren un mayor riesgo. Se les recomienda encarecidamente que pierdan peso mediante esfuerzos como hacer ejercicio, limitar la ingesta calórica y mantenerse adecuadamente hidratados.
- Limitar el estrés: las personas que sufren un estrés excesivo tienden a comer más alimentos grasos y procesados. La ansiedad suele estimular la producción de ácido en el estómago. Esta sustancia puede irritar el revestimiento del colon, lo que aumenta la susceptibilidad a diversos problemas del sistema digestivo. Puede exacerbar los síntomas causados por los pólipos.
- Mejora tu dieta con suplementos vitamínicos: estudios relacionados con la nutrición han demostrado que nutrientes como la vitamina D y el calcio mejoran la salud del colon y pueden reducir el riesgo de desarrollar pólipos.
- Eliminar los vicios cuestionables del estilo de vida: dejar de fumar y beber. Los productos del tabaco y las bebidas alcohólicas contienen sustancias químicas que se sabe que inflaman el revestimiento del tracto digestivo.
- Uso regular de aspirina: tomar pequeñas dosis de aspirina. Los estudios realizados revelaron que esta práctica puede evitar que los pólipos se vuelvan malignos. Consulte con su médico antes de comenzar cualquier tipo de tratamiento terapéutico relacionado con la aspirina. Esto es especialmente importante si tiene úlceras en el tracto digestivo o cualquier otra afección médica que pueda causar sangrado.
- Realizar chequeos médicos periódicos: se recomienda a todas las personas mayores de 50 años someterse a pruebas de detección de cáncer de colon. Si usted es afroamericano, le han diagnosticado una enfermedad inflamatoria intestinal o tiene antecedentes familiares de cáncer, el proceso debe comenzar a los 45 años.
Acuda al médico si presenta algún síntoma relacionado con los pólipos. No está de más insistir en que cualquier problema identificable es más fácil de tratar en sus primeras etapas.
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