Fuente: Health and Beauty Girl

La causa exacta del SII sigue siendo desconocida. Sin embargo, sabemos que ciertos factores y desencadenantes desempeñan un papel en la aparición de los síntomas del SII. Estos desencadenantes incluyen anomalías en el sistema digestivo, estrés, microbios intestinales anormales, contracciones intestinales débiles y secuelas de gastroenteritis.

El SII afecta al intestino grueso, y los síntomas comunes incluyen dolor abdominal, cambios en el aspecto de las heces y movimientos intestinales incoherentes. Si tienes cólicos o hinchazón, diarrea o estreñimiento relacionados con el movimiento intestinal, no significa necesariamente que tengas SII. Si notas que tus síntomas se han vuelto crónicos, es hora de consultar con tu médico para obtener algún alivio.

¿Puedo controlar los síntomas del SII?

Dado que el SII es una enfermedad compleja con diversos factores desencadenantes y coadyuvantes, no existe un único tratamiento o medicación. Nuestro mejor consejo es controlar los síntomas, comprender y evitar los factores desencadenantes y desarrollar estrategias de prevención eficaces.

Lo mejor es seguir una dieta intestinal saludable y comer con regularidad; saltarse comidas puede alterar la salud digestiva y provocar una función intestinal irregular. Evitar o eliminar de la dieta los alimentos que han desencadenado los síntomas es otra buena forma de controlar el SII. Los pacientes suelen identificar los alimentos que provocan ataques de SII como los fritos, los ricos en fibra y los ricos en lactosa, así como la cafeína y las bebidas carbonatadas.

La relación entre la vitamina C y el SII

Mejorar la salud intestinal es vital para controlar los síntomas comunes del SII. Destacados expertos han estudiado la relación entre el SII y la vitamina C. Las deficiencias de vitamina C están relacionadas con una inmunidad deficiente, fatiga, inflamación crónica y estrés oxidativo. Sin embargo, las dosis elevadas de vitamina C también pueden afectar negativamente al organismo y provocar síntomas gastrointestinales como dolores de estómago y diarrea. Así pues, el equilibrio de la vitamina C es crucial, ya que tanto su insuficiencia como su consumo excesivo pueden exacerbar los síntomas del SII.

La clave para consumir una cantidad adecuada reside en comer alimentos que contengan vitamina C de forma natural y minimizar la ingesta de ácido ascórbico en alimentos procesados. Muchas personas confunden el ácido ascórbico y la vitamina C porque se representan igual en forma de suplemento. Sin embargo, no son sinónimos. El problema de tomar ácido ascórbico sintético es que, en última instancia, puede provocar una mala absorción de la vitamina C, haciendo que la vitamina permanezca en los intestinos, en lugar de ser absorbida y utilizada por el organismo, lo que puede causar síntomas como el síndrome del intestino irritable.

Para cubrir sus necesidades diarias de vitamina C, consuma alimentos ricos en vitamina C como la guayaba, el brécol, el pimiento rojo, las espinacas, el pomelo y las fresas. Si padece una enfermedad crónica como el SII, una dieta natural de curación intestinal también puede ayudarle a controlar sus síntomas. Preste atención a los síntomas del SII más allá de los movimientos intestinales anormales y el dolor o la hinchazón abdominal. Es hora de consultar con un gastroenterólogo si estás experimentando estos síntomas y están afectando a tu vida.

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